miércoles, 23 de marzo de 2011

El Señor y el leñador

Un día se aparece el Señor a un leñador y le dice toma tu cruz y sígueme. El leñador lo hizo pero al poco tiempo de andar pierde de vista al Señor, entonces se le aparece el Diablo y le dice:-¿qué te pasa? el leñador responde:-no puedo alcanzar al Señor que me está esperando. Entonces el diablo le dice que es porque la cruz tiene demasiadas rugosidades el leñador se las saca, luego se queja porque es muy pesada, pues córtala un poco insiste el diablo, y así lo hace el leñador, pero sigue siendo pesada, pues cortala chiquita y cuélgatela  del cuello, y así lo hizo el leñador. De pronto llega al final del camino y se encuentra con un muro enorme y muy alto y arriba el Señor diciéndole bienvenido llegaste, sube y caminaremos juntos, pero el leñador le contesta que no puede hacerlo pues el muro es muy alto y no tiene cómo subir. El Señor le dice pero yo te dí una cruz para llegar hasta aquí, ¿qué hiciste con ella? Y el leñador arrepentido le dice al Señor que la había cortado, el Señor le dice entonces, vuelve al bosque toma tu cruz y sigue el camino marcado así llegarás a mí, te espero Hijo mío.

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